miércoles, 14 de noviembre de 2012

La relación entre los orientadores educativos y la dirección del centro

Anoche tuvo lugar un interesante debate en Twitter, en inglés, utilizando el hashtag #scchat, sobre este tema: la relación entre los orientadores educativos y los directores de los centros educativos en los que trabajan. Estas charlas online son una iniciativa del School Counselor Blog y SCOPE, o, lo que es lo mismo, de Danielle Schultz y Erin Mason. Participan en ellas, preferentemente, profesionales de la orientación educativa de Estados Unidos.

Imagen de Danielle Schultz

Podéis consultar la transcripción completa de la charla a través del siguiente tweetdoc que he creado o en el blog organizador.



De toda la charla rescato unas cuantas notas traducidas:

  • Algunos orientadores definen su rol como el de "los oídos para la dirección" (the ears for the administration). Otros consideran que sus roles son complementarios, como el "pitcher" y el "catcher" del béisbol.
  • La relación entre orientadores y directores debe basarse, como en un matrimonio, en la comunicación, la colaboración, la confianza y el respeto.
  • Es importante que orientadores y directores tengan metas comunes, sin olvidar que el objetivo principal son los propios alumnos.
  • También es indispensable que haya una comprensión mutua y unas expectativas comunes del rol de cada uno.
  • En la comunicación entre ambos, es importante que sea frecuente, fluida, transparente y que se incopore el sentido del humor ("can't be all serious all the time")
  • Los directores valoran que muchos orientadores no sólo les hablan de los problemas del centro, sino que aportan a la vez nuevas posibles estrategias para resolverlos.
  • Tanto los directores como los orientadores pueden servir para el resto de profesionales como modelos de agentes de cambio.

La relación del orientador con los diferentes miembros del sistema educativo es un tema que ya fue tratado desde un enfoque sistémico en los años setenta en "El mago sin magia", de la italiana Mara Selvini Palazzoli y el Grupo de Milán. Teresa Huguet, en el capítulo "El centro educativo como ámbito de intervención" del manual Orientación educativa: modelos de intervención (Graó, 2011) ofrece también interesantes ideas sobre este tema:
"Para ejercer un trabajo positivo de colaboración en la mejora de la institución, el orientador educativo debe conocer bien las dinámicas, las costumbres y las relaciones que se dan en el centro, legitimando a todos sus miembros y evitando excluir a ninguno, aunque a veces le resulte difícil. Debe poder colaborar y dar apoyo a todos sin implicarse en bandos o luchas internas de poderes. Su papel debe ser el de ayudar a crear puentes, a llegar a acuerdos, propiciar la negociación y el acuerdo y procurar que nadie pueda sentirse marginado o excluido."

Alguna vez tenemos que intentar un chat de este tipo en Twitter entre profesionales en castellano. Lo dejo caer por si alguien se anima y todo esto toma forma. Podéis dejar vuestra opinión sobre este tema en comentarios.

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