jueves, 22 de noviembre de 2012

¿Qué hacen los orientadores educativos en los Centros de Educación para Adultos?

Orientación de antena.
Banco de imágenes
del Ministerio de Educación
Es una pena escribir una entrada sobre el rol de los orientadores educativos en los Centros de Educación de Personas Adultas al recibir hoy copia del "MANIFIESTO EN CONTRA DE LA SUPRESIÓN DE LAS PLAZAS DE ORIENTACIÓN EN CEPAS DE CASTILLA-LA MANCHA". 

Por los centros de educación para personas adultas pasa mucha gente, entre ellas personas analfabetas, adultos sin formación básica, personas con dificultades de inserción laboral, personas con necesidades ocupacionales o de formación profesional, inmigrantes sin formación básica en sus países de origen y/o con desconocimiento del castellano, jóvenes sin el Título de Graduado en Educación en Secundaria, ...

Tomo el citado manifiesto, las alegaciones presentadas por ANPE Toledo, las páginas de algunos de estos centros y otros artículos para resumir las funciones de los orientadores educativos en los CEPA. No se trata de un documento exhaustivo y no recoge las posibles diferencias en la actuación en cada comunidad autónoma; léase tan sólo como una lluvia de ideas para entender mejor el rol de los orientadores y orientadoras educativos en centros para adultos.


Funciones con el alumnado:
  • Ofrecer información actualizada y útil. Muchas personas no saben a veces ni cómo se llama el título que se adecua a sus necesidades formativas. Este desconocimiento en ocasiones provoca que comiencen estudios que no necesitan, como los ofrecidos por vendedores de formación que ofrecen títulos no oficiales y que no les servirán para demasiado. A menudo la atención del servicio de orientación ahorra recursos en tiempo y dinero, tanto al alumnado como a la administración. Además, el departamento orienta tanto a los alumnos ya matriculados como a otros adultos interesados en esta formación.
  • Ayudar en el proceso de toma de decisiones a trazar itinerarios formativos personalizados. El orientador conoce todas las alternativas que ofrece el sistema, pues no a todas las personas y circunstancias les sirve el mismo camino. 
  • Participar en la elaboración del consejo orientador que sobre el futuro académico y profesional del alumnado, habrá de formularse al término de la Educación Secundaria.
  • Ayudar en el proceso de búsqueda activa de empleo y autoempleo.
  • Ayudar a atender temas concretos, como el Proceso de Acreditación de Competencias Profesionales, ofreciendo información y asesoramiento.
  • Orientar a jóvenes atendidos desde el Plan de prevención del abandono temprano, derivados desde los servicios de orientación de los Institutos para que puedan conseguir una formación básica. 
  • Promoción y mejora en la utilización de técnicas de trabajo intelectual con alumnos que llevan tiempo alejados del mundo educativo.

Funciones con el profesorado:
  • Aunque los profesores son los principales orientadores del alumnado, para poder desarrollar su labor de tutoría necesitan poder recurrir a especialistas en orientación personal, académica y profesional para resolver posibles dudas, informarse de opciones o derivar al alumnado a una atención más especializada.  
  • Asesoramiento a profesores sobre la evaluación por competencias y decisiones relativas a la promoción y titulación.

Funciones con las familias:
  • Asesoramiento y orientación a las familias con hijos sin emancipar y que acuden a los departamentos de orientación para recabar toda la información que responda a sus inquietudes y expectativas.

Funciones con el centro:
  • Formular propuestas al Equipo Directivo y al Claustro relativas a la elaboración y modificación de los documentos organizativos del Centro, de Enseñanza-Aprendizaje y de la Acción Tutorial según la normativa vigente.
  • Coordinar el proceso de valoración inicial de cada alumno.
  • Coordinar la atención del alumnado con dificultades de aprendizaje y/o características de compensación educativa.
  • Elaborar la propuesta de criterios y procedimientos previstos para realizar adaptaciones curriculares apropiadas para el alumnado con necesidades educativas especiales, siguiendo los criterios propuestos desde la Comisión de Coordinación Pedagógica.
  • Relacionarse con otros centros de la zona, disponiendo así de información acerca de otras oportunidades de formación más allá de nuestro centro, por ejemplo qué títulos de formación profesional se ofertan. 
  • Coordinarse con otras instituciones que también interesan al alumnado adulto, entidades locales, provinciales, regionales, nacionales e internacionales (programas europeos), para estar al tanto de cursos, convocatorias interesantes, ...
  • Trabajar para que la oferta educativa del centro sea conocida y nadie se quede sin estudiar por desconocimiento de las opciones. 
  • Promover la investigación educativa, la innovación en el Centro, así como coordinar las actividades de formación y perfeccionamiento del Equipo Docente con los Centros de Formación del Profesorado.
  • El departamento de orientación desempeña otras funciones en la vida del centro relacionadas con la normativa, convocatorias, documentos de centro, evaluación del alumnado, formación profesional... Suele participar activamente en los temas relacionados con la convocatoria de pruebas libres y de acceso. 




En el complicado mundo de las siglas educativa, los C.E.P.A. representan una vid con potenciales frutos educativos de incalculable valor. Yo también confío en que la figura del orientador/a no desaparezca en los centros de educación para adultos en los que existe y que se incorpore en las comunidades en las que no existe. Sería una incongruencia y un fracaso colectivo esta carencia cuando no se deja de hablar de educación permanente, de educación a lo largo de toda la vida.

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