¿Podemos escribir juntos un blog sobre educación con muchas más preguntas que respuestas?

Secciones del blog:

martes, 15 de enero de 2013

Itinerarios académico-profesionales: ¿seguir tu pasión o trabajar por tu pasión?

Acabo de leer una entrada del blog Óscar González, maestro de primaria y educador en escuelas de padres, titulada "Sigue tu pasión". En principio sólo iba a publicar un comentario en su entrada, pero al final "se me ha ido un poco de las manos" y creo que la respuesta da para otra entrada.


Source: ARASAACcatedu.es via Alberto on Pinterest


En líneas generales, estoy de acuerdo con lo que dice Óscar en su entrada. Recojo aquí sus ideas principales:

  • - "El trabajo de la Escuela del siglo XXI debe ir encaminado a que cada niño descubra su elemento y trabaje con constancia para conseguir sus sueños con pasión y entusiasmo por lo que hace."
  • - "Muchas veces nuestra forma de actuar es justamente la contraria poniendo obstáculos y barreras que impiden a nuestros hijos y alumnos que se dediquen a hacer aquello que más les gusta, es decir, a seguir su pasión y alcanzar sus sueños." En este sentido, Óscar González recupera una frase tuiteada por Ricardo Huguet: “¿Qué hemos hecho para que nuestros hijos entren en el sistema educativo queriendo ser astronautas y salgan queriendo ser funcionarios?”
  • - "Debemos dejar a nuestros hijos y alumnos que persigan su sueño, que sigan su pasión. Pronto o tarde lo conseguirán porque se darán cuenta de que la felicidad no está en la meta sino el proceso, en el camino que tienen que andar…"


Es importante hacer lo que te gusta, seguir tu pasión. Por desgracia, los docentes y orientadores no tenemos un "medidor de pasiones objetivo" para saber si un alumno tiene suficiente pasión para recorrer con constancia y esfuerzo el itinerario que se marque. Como en todo, es esa capacidad de trabajar por lo que te importa la que de verdad determina los posibles avances.

Source: ARASAACcatedu.es via Alberto on Pinterest


Por eso, sin subestimar la pasión o la vocación como motor fundamental, creo importante recordar que además de seguir tu pasión, es imprescindible, entre otras cosas:

  • 1º) Conocerte a ti mismo: tus puntos fuertes y débiles, tu capacidad de esfuerzo e implicación, los recursos de que dispones, ...;
  • 2º) La "pasión", la vocación, no puede llevarnos a una visión reduccionista de la toma de decisiones vocacionales como un momento puntual en nuestras vidas. La toma de decisiones es un proceso  largo, continuado y sometido a continua revisión dentro del "desarrollo de la carrera".
  • 3º) Tener una visión realista sobre el itinerario que quieres elegir, sobre sus requisitos, dificultades, implicaciones, ... La pasión puede cegarnos y hacer que elaboremos visiones poco realistas del itinerario que elijamos. La información sobre el itinerario preferido es imprescindible, pero también conocer otros posibles itinerarios que podemos descartar antes de tiempo sin conocerlos suficientemente.
  • y 4º) Asumir que el mejor itinerario que diseñemos es aquel que plantea constantemente nuevos caminos paralelos y  posibilidades múltiples para adaptarse a un entorno cambiante. ¿Por qué reducirse a "Sigue TU pasión" cuando cualquier persona puede sentir pasión por varios itinerarios que pueden ser compatibles (o de forma simultánea o uno después de otro)?


La entrada de Óscar González no elude mencionar el necesario esfuerzo para lograr lo que te apasiona, pero lo cierto es que muchas personas sí obvian que, más allá de "seguir tu pasión", la pregunta clave en el proceso de toma de decisiones vocacionales es si es estás dispuesto a trabajar por esa pasión; si  eres capaz de ver, valorar y afrontar los obstáculos internos y externos que puedas encontrarte en tu camino.

¿Qué opinas sobre todo esto? Puedes añadir un comentario.

2 comentarios:

  1. Interesante entrada, Alberto. Este tema da para un blog completo, ¿verdad? El principal problema que observo en mi labor diaria no es la de orientar, informar, asesorar. Somos competentes, sabemos hacerlo de maravilla. El problema no es ayudar a los jóvenes a "seguir su pasión", sino la falta de esa pasión. Mis alumnos no sienten la llamada de una vocación, el ímpetu de una pasión. Están desanimados, desnortados, desmotivados. A la pregunta de ¿qué queréis estudiar en el futuro? o ¿a qué os queréis dedicar el día de mañana? La respuesta suele ser: "no sé..." "nada..." Cómo les voy a ayudar si carecen de pasión o de vocación?
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes toda la razón, Lagartija. No creo que la dichosa vocación deba ser el eje de la orientación académico-profesional / sociolaboral; por eso en esta entrada intento hablar más de la capacidad de esfuerzo y de las visiones realistas. Me preocupa mucho ese desánimo y desmotivación de los alumnos ... Tenemos que escribir sobre eso antes o después sin ser catastrofistas, pero aceptando que el pesimismo social generalizado ("¿Para qué estudiar?") y la situación de crisis están afectando y mucho a la hora de elegir (¡o directamente no elegir!) estudios.

      Gracias como siempre por tus comentarios. Nos leemos

      Eliminar