domingo, 9 de junio de 2013

"¿Está fracasando la escuela como institución sociocultural?" (3ª parte)

Una nueva entrada sobre este curso interactivo que estoy siguiendo entre el 1 y el 20 de Junio a través de  #webinarid. Hoy comparto los apuntes - no al pie de la letra - que he tomado de la primera videoconferencia, moderada por Manuel Area, de la Universidad de La Laguna y transmitida el 6 de Junio.





Juan Manuel Escudero, de la Universidad de Murcia

  • El orden escolar vigente es excluyente y no tiene en cuenta las necesidades de muchos alumnos y esta fractura les lleva al fracaso cultural.
  • La escuela pública ha sido erosionada y desmantelada progresivamente. 
  • La universidad debe estimular a los profesores durante la formación continua.
  • La educación es un compromiso ideológico porque con ella nos jugamos el modelo de persona que queremos formar. La educación es ideológica pero no debe ser partidaria y por eso tendríamos que tener acuerdos básicos compartidos.
  • Debemos concertar un modelo básico de ciudadanía en la escuela en el que todos tengan cabida y nadie quede privado de un "salario cultural mínimo", un común cultural integrador que no pertenezca a élites sino a todos sin ningún género de exclusión.
  • La escuela no está consiguiendo la inclusión. Necesitamos una nueva escuela que no refleje sólo esta fragmentación social y que contribuya al cambio.
  • La escuela debe ser en parte un espacio de contracultura en el que ciertos elementos de la cultura de la sociedad se cuestionen y critiquen para que los ciudadanos se planteen otras alternativas. La cultura escolar no tiene por qué ser un reflejo de la cultura social dominante.


Juan de Pablos, de la Universidad de Sevilla

  • Las políticas educativas y las leyes cambiantes producen efectos muy negativos.
  • La formación inicial del profesorado desde la universidad es una de las piezas claves. Es importante dar un componente práctico a la formación y concebir la teoría como herramienta para comprender la práctica.
  • En esta formación inicial es útil definir y trabajar situaciones profesionales significativas, analizar, diseñar y evaluar experiencias representativas, contextualizar los problemas y tener en cuenta las competencias profesionales.
  • Hay una gran distancia entre la universidad y la escuela. La universidad debe asumir el compromiso de la innovación; proponer nuevas fórmulas como valor añadido. 
  • El fracaso educativo provoca frustración: en los estudiantes y en los docentes.
  • La escuela necesita una ética, un manejo de valores con los que dar respuestas ante el fracaso escolar.


Nacho Rivas, de la Universidad de Málaga

  • La escuela ha conseguido la universalización (los alumnos están en la escuela entre los 6 y 16 años) pero no la integración (que los alumnos formen parte de la escuela y encuentren el sentido de estar en ella).
  • Niños abocados al fracaso: maestros que consideran que esos alumnos repetirán desde principio de curso. 
  • La escuela debe reconsiderarse como un proyecto de transformación global que tenga en cuenta a los colectivos que más lo necesiten, no sólo a los que tendrán éxito.
  • Hay una brecha entre la universidad y la escuela. La investigación educativa no ha llegado ni conectado con las escuelas.
  • La formación del profesorado reproduce la estructura del modelo que está llevando al fracaso. Hay que implicar a los futuros profesores en experiencias en el aula.
  • El currículo deja fuera a mucha gente por estar hecho para "la media". El peso de la educación debe ir hacia los que tienen más problemas (sociales, culturales, cognitivos, ...). Debemos construir un currículo que permita a todos su desarrollo desde el punto en el que están. La educación aleja a los más desfavorecidos porque no conecta con los que merecen más atención.
  • Defiendo la escuela como comunidad educativa que permita que todos tengan cabida en ella.
  • La sociedad es cada vez más clasista y segregadora y esos se refleja en la escuela, que adopta este mismo modelo conservador.
  • Hay que preguntarse qué sienten, piensan y necesitan los niños y niñas que pasan por la escuela para que la cultura escolar contribuya a construir un nuevo modelo para la sociedad. La cultura escolar debe ser alternativa y transformadora.


Lourdes Montero, de la Universidad de Santiago de Compostela:

  • La escuela no cumple con todas expectativas y diversidad de funciones que cada colectivo le atribuye. 
  • La escuela ya no tiene el monopolio de la transmisión de conocimiento. La escuela no está a la altura de las circunstancias. Tampoco están a la altura los profesores. 
  • Uno de los mayores problemas es conseguir la atención de los alumnos ante la gran cantidad de información.
  • Es necesario que la escuela se reinvente y sea atractiva.
  • La formación inicial no está respondiendo a los retos de la profesionalización del profesorado. Incluso desde la universidad se ha menospreciado esta función de formación del profesorado, considerándola algo menor.
  • Los formadores de profesores se muestran como modelos transmisivos, tradicionales, desfasados. Y por eso los profesores reproducen estos modelos.
  • La universidad debe plantearse si es innovadora y transferir a la escuela todo el conocimiento que genera mediante la investigación. 
  • Muchos de los problemas y fracasos comienzan con la vulnerabilidad no atendida en la escuela: falta atención a la diversidad.
  • La relación familia-escuela también es punto neurálgico en el tema del fracaso.
  • La escuela es permeable a la sociedad y en ella entran todos los problemas sociales; pero la escuela tiene la obligación de deconstruir y reconstruir esos problemas para llevarnos a una sociedad mejor.

Lamentablemente no pude participar activamente en el debate en directo, pero me ha parecido muy enriquecedor. Como ya he dicho en otros foros del curso, creo que el mayor fracaso sociocultural de la escuela como institución es no aunar esfuerzos para establecer como objetivo prioritario la atención a la diversidad de necesidades e intereses del alumnado. Para ello hacen falta, a mi modo de ver, dos elementos inseparables. Por un lado, profesionales docentes con una formación inicial y continua amplia y completa, con una alta motivación por innovar y mejorar, volcados en sus alumnos. Por otro, una sociedad que establezca la educación como una prioridad, con familias colaboradoras y leyes consensuadas y no partidarias. El sistema educativo fracasa cuando se convierte en un arma arrojadiza en la que cada parte implicada dedica más tiempo a depurar responsabilidades del resto de agentes que a colaborar para la mejora.

No dudo que el tercer elemento de esta ecuación, el principal, EL ALUMNADO, tendrá interés en aprender cuando el resto se implique. No hay alumnos vagos, sino alumnos que no encuentran en la escuela lo que necesitan para aprender.

No hay comentarios:

Publicar un comentario