¿Podemos escribir juntos un blog sobre educación con muchas más preguntas que respuestas?

Secciones del blog:

sábado, 9 de noviembre de 2013

¿Qué hacemos con los alumnos que pueden "descuajeringar" un grupo?

El pedagogo Miguel Ángel Santos Guerra habla en su columna de hoy en la Opinión de Málaga de los alumnos y alumnas que, con sus diferencias, "vienen a descuajeringar el grupo". Su columna, que no puedes dejar de leer, es un canto a la aceptación y atención a la diversidad desde el entorno escolar. Miguel Ángel recoge algunas frases que debemos desterrar en educación pero que perviven en la escuela de manera implícita e incluso explícita:
  • - Hay que quitar la manzana podrida de la cesta. Porque una manzana podrida hace que se pudran todas las que están alrededor.
  • - ¿Para qué vienen a la escuela si no quieren estar aquí?, ¿qué sentido tiene que hagan imposible el aprendizaje de todos los demás?
  • - Este no da para la escuela, no tiene capacidad, ni interés, ni futuro. Más valdría, por su bien y por el de todos, que se dedicase a otra cosa.
  • - Si hacemos un sitio al descuajeringador, se nos van a ir los pocos buenos, vamos a perder a los que querían estudiar.
  • - Te lo digo yo que, cuando veo a un chico, enseguida sé cuál puede y cuál no. Y éste no puede, aunque se esfuerce.
  • - Pero, ¿por qué tiene que venir a esta escuela? ¿Por qué tiene que estar en la clase de mi hijo? Si es que yo tengo mala suerte.
  • - Habría que crear un aula y meter ahí a todos los lentos o a todos los discapacitados o a todos los inmigrantes o a todos los hiperactivos. Es decir a todos los "descuajeringadores".

La columna de Santos Guerra toma el título de un artículo de Carinna Rattero en la Revista Laberintos de Argentina que también recomiendo leer. Este artículo comienza con un caso real muy ilustrativo:



Queda mucho por hacer para que los sistemas educativos sean verdaderamente inclusivos. Mi compañera Mª José de Luis Flores, A.L. y psicopedagoga, me recomendaba no hace mucho otro artículo de la psicóloga África Urbano titulado "¿Tenemos que cambiar a los niños de colegio, o tenemos que cambiar los colegios de los niños?". Empecemos por preguntarnos en qué medida nuestro aula es inclusiva. Intentemos eliminar de la escuela todas esas frases que no educan, como las que menciona Olga Rodríguez:


Y tú, ¿qué opinas? ¿Qué hace la escuela con la diferencia? Y lo más importante, ¿qué nos queda por hacer? Puedes añadir un comentario o participar en el debate abierto en LinkedIn, en el que varios compañeros han aportado estas ideas para responder a la pregunta de esta entrada:

  • "Sería útil que los propios maestros del cole pongan en común las cosas que cada uno hace bien. Hay mucha sabiduría pedagógica en los maestros, aunque muchas veces ni ellos mismos son conscientes." (Alberto Carmona, orientador educativo)
  • "Hay que evitar la acomodación por parte del docente que prefiere apartar lo que molesta (no es por él claro!, es por los otros compañeros)" (Miguel Machi, docente).
  • "Es un problema que funciona en dos vías ¿Qué está fallando en nosotros como docentes? ¿Qué herramienta nos falta para ayudar a ese niño?" (Iván Martín, orientador educativo)
  • "Yo por ejemplo tengo también en mi clase a alumnado revoltoso que me "fastidia" las clases (y estamos hablando de educación primaria), y por el momento estoy intentando encaminar a estos jóvenes a un camino más adecuado, con intervenciones dirigidas a modificar su conducta, a motivarles por los estudios y hacia el esfuerzo (alabar les cuando hacen algo bien y valorar sus potencialidades, por ejemplo) y premiarles cuando se lo merecen, y manteniéndome en contacto con sus padres." (Rafael López Azuaga, maestro y psicopedagogo)
  • "Esos que desordenan el silencio, que se ocupan de "rebotar" a la clase, tenemos que saber a que se debe su conducta, razonar, averiguar, desgranar, y ayudarle a cambiar." (Lola Bas, pedagoga)
  • "Sería conveniente una diversificación de opciones para alcanzar un mismo título, con igualdad de oportunidades para todos los alumnos al existir en todos los centros". (José Marcos Resola, orientador educativo)
  • "1. Focalizar una atención positiva hacia ese alumno desmotivado, disruptivo, con bajas expectativas ...; 2. Trabajar la educación emocional orientando las actividades hacia el logro de su autoestima, autoconcepto y automotivación; 3. Dialogar con él encontrando sus campos de intereses y asignarle tareas globalizadas y relacionadas con dichos campos. Dicha intervención necesita, ante todo las ganas y la implicación del profesorado de forma conjunta, estableciendo objetivos y metas." (Mª José Figueroa, orientadora)


Recuerda esta frase:


3 comentarios:

  1. A menudo sorprende la gran capacidad de anticipar desastres y detectar al "diferente" que tenemos. Todo lo que se aparta de lo estándar parece incomodarnos, no sabemos lidiar con las diferencias y ello nos lleva a apostar por medidas segregadoras, por supuesto siempre pensando en el bien de los alumnos.

    Yo veo mucho de expectativas y profecías autocumplidas en ello, mecanismos de defensa para camuflar nuestra falta de recursos (o de ganas), mucho de acomodación por parte del docente que prefiere apartar lo que molesta (no es por él claro!, es por los otros compañeros).

    Me encanta tu pregunta Alberto, y por supuesto creo que lo que hay que cambiar son las escuelas, y la educación para que sepan adaptarse al niño. No siempre lo conseguiremos, pero al menos esa debería ser la predisposición.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Miguel, por tu comentario que completa el resto de la entrada. Totalmente de acuerdo. Hace falta esa predisposición, ese "querer hacer". Nadie dijo que la atención a la diversidad sea fácil, pero hay que pelearse para intentar avanzar.

      Eliminar
  2. Totalmente de acuerdo, es un problema que funciona en dos vías ¿Qué está fallando en nosotros como docentes? ¿Qué herramienta nos falta para ayudar a ese niño? Enhorabuena por la reflexión!
    Y gracias por la mención @Bluemonsterblog la cita es de Honoré de Balzac
    Un abrazo Alberto!
    Iván - http://thebluemonster.wordpress.com

    ResponderEliminar